Sin pantallas de por medio
Nadie revisando notificaciones a media partida. La carta se pasa de mano en mano y todos miran lo mismo: la línea que se va armando en la mesa.
En cartas, sobre la mesa
«Cada carta tiene un momento.»
Una caja con las cartas impresas, para jugar sin pantallas: en la mesa del comedor, en el grupo de jóvenes, en la sobremesa de un domingo, en un viaje largo. Las mismas reglas y el mismo catálogo, pero con la carta en la mano y la discusión en voz alta.
Todavía no existe · Tú decides si la producimos
Seamos claros
Esta caja todavía no existe. No hay preventa, no te vamos a cobrar nada y no hay fecha prometida. Lo que ves es el diseño, y lo que estamos haciendo es averiguar si vale la pena imprimirla.
Producir un juego de mesa cuesta dinero antes de vender la primera caja. Por eso preguntamos primero. Si suficientes personas dicen que la quieren —y a qué precio— la hacemos. Si no, nos ahorramos el tiro y seguimos con la versión digital.
Por qué en cartas
Nadie revisando notificaciones a media partida. La carta se pasa de mano en mano y todos miran lo mismo: la línea que se va armando en la mesa.
El grupo de jóvenes, la clase de escuela dominical, la comida del domingo. Sitios donde pedir que todos saquen el teléfono rompe el momento en vez de crearlo.
Una caja se envuelve, se presta y se hereda. Un enlace no. Y el arte de las cartas está hecho para que apetezca tenerlo, no solo para que funcione.
La idea
Nada de esto está cerrado — precisamente por eso preguntamos. Pero la idea es esta:
Cuántas cartas y a qué precio depende de cuánta gente responda y qué diga. Ese es literalmente el punto de esta página.
La lista
Son dos datos y treinta segundos. El precio es el que de verdad nos sirve: sin él solo sabríamos cuánta gente tiene curiosidad. Los montos aparecen en tu moneda según desde dónde nos visites.
Preguntas
No hay fecha, y prometerte una sería mentirte. Primero necesitamos saber si hay demanda; después vienen imprenta, muestras y logística, que no son rápidos. Si te anotas, te enteras el día que haya algo real que contar.
Todavía no lo sabemos, y tu respuesta es parte de cómo lo vamos a decidir. Los rangos del formulario no son una lista de precios: son la pregunta.
No. Esto no es una preventa ni un apartado. Es una lista de correo y nada más.
Si se produce, la intención es sí. Guardamos el país de donde nos escribes justamente para saber a dónde habría que enviar.
Las reglas son las mismas. Cambia que no hay servidor validando: valida el grupo, que es parte de la gracia. Y se pierde el modo solitario — para eso está la versión web.
La versión web está en camino. Puedes leer las reglas completas desde ahora y llegar sabiendo jugar.